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miércoles, febrero 17, 2016

VENTA DE PROPILCO Y DESINTEGRACIÓN DE ECOPETROL: LA NUEVA GRAN ESTAFA DE SANTOS.

Cartagena, 17 de febrero de 2016.

Sergio Andrés Muñoz.
Observatorio Minero Energético de la Región Caribe.

Twitter: @sergioandresmn



 1.    Contexto de la situación actual.

Los precios del petróleo comenzaron a caer de forma dramática a finales de 2014. El crudo pasó de cotizarse a un promedio de US$105 dólares por barril en junio de 2014[1], a costar US$30,86 dólares el barril de WTI, y US$33,80 dólares el de Brent el 16 de febrero de 2016, que, aunque no lo parezca, representa un repunte en los precios. En medio del exceso de oferta mundial de petróleo, Colombia reporta que durante el mes de enero de 2015 produjo 982 mil barriles de petróleo al día.[2]

La situación financiera de Colombia va muy mal y tiende a empeorar. El gobierno nacional aumentó la proyección de déficit en cuenta corriente para 2016 a 6,1%. La deuda externa de Colombia, a octubre de 2015, representaba el 37,5% del PIB, según el Banco de la República. El total de la deuda externa es de US$110.423 millones de dólares. El sector público debe US$66.438 millones, y el privado, US$43.985 millones[3].

El aumento desbordado de la inflación superó al paupérrimo aumento del salario mínimo[4], siendo alimentos, transporte, y vivienda los sectores donde más aumentaron los precios[5]. Se prevé que el hueco fiscal para 2016 sea de $24,5 billones[6], y ya Mauricio Cárdenas, Ministro de Hacienda, anunció un recorte presupuestal de $6 billones de pesos.[7] Y en este escenario, la decisión del gobierno de Juan Manuel Santos es regalar los sectores estratégicos de la Nación, iniciando el año con la venta de Isagén, y anunciando la venta de Propilco, parte del Grupo Empresarial Ecopetrol.

2.    ¿Qué es Propilco?

Propilco es una empresa “dedicada a la producción y comercialización de materias primas esenciales para la industria del plástico como Polipropileno, Polietileno y Masterbatch.” [8] Es la mayor petroquímica de Colombia, el mayor proveedor de polipropileno del país, y el mayor productor de resinas de la región andina.[9] Aún así, la Junta Directiva de Ecopetrol define a Propilco como un activo no estratégico, con el objetivo de justificar su venta.

El polipropileno es un termoplástico obtenido por la polimerización del propileno, subproducto gaseoso de la refinación del petróleo, con una serie de características especiales que lo hacen fuerte, resistente, impermeable y ligero. El polietileno un plástico, el más común, que proviene de la polimerización del etileno. A su vez, el mastebatch es un sistema de coloración y aditivación de polímeros, que además del color, confiere las más avanzadas prestaciones físicas, estéticas y funcionales a distintos artículos de plástico, textiles, cables y PVC.

3.    Breve cronología de Propilco. [10]

En el año de 1989, Polipropileno del Caribe S.A., Propilco, se constituye como empresa dedicada a la producción y comercialización de polipropileno. En 1990 inicia su operación, poniendo en marcha la planta con tecnología Unipol, con una capacidad inicial de 120 mil toneladas métricas por año. En 1991 se funda Comai, empresa subsidiaria dedicada a la producción de compuestos de polipropileno, masterbatches de colores y aditivos. Para 1996 se expande la planta en 20 mil toneladas métricas por año.

En el año 2001 se inicia la operación de su segunda planta de producción de polipropileno con tecnología Novolen (planta 2), con una capacidad inicial de 180 mil toneladas métricas por año. Luego, en el 2006, se amplía la capacidad de la planta con tecnología Unipol (planta 1) en 60 mil toneladas métricas por año. En el 2007, con una inversión de US$50 millones de dólares, Propilco puso en funcionamiento un “Splitter” o  unidad de separador de propileno, con una capacidad de producción de 200 mil toneladas por año, estimando que, con una inversión adicional de US$12 millones de dólares, se aumentaría la capacidad de la torre de purificación en 330 mil toneladas para 2008.[11]

En 2008 Ecopetrol adquiere Propilco al Grupo Santodomingo, por un valor de US$690 millones de dólares. “La adquisición de Propilco es fundamental en la nueva estrategia de crecimiento de Ecopetrol que, además de contemplar la intensificación de las tareas exploratorias y de producción, busca transformar el petróleo y el gas en productos con mayor valor agregado y mejores cotizaciones como el polipropileno", señaló Ecopetrol en un comunicado. [12]

En 2009 Propilco expande la Planta 1 en 50 mil toneladas métricas por año. La capacidad de la planta alcanza 450 mil toneladas métricas por año. En 2010 se hace lo mismo con la Planta 2. Se expande en 50 mil toneladas métricas por año, alcanzando una capacidad de 500 mil toneladas métricas por año.

Propilco se convierte en Esenttia en el año 2014, definiéndose como “una empresa vital para la industria y esencial para la vida”. Integra sus productos y filiales (Comai) en tres líneas de producto que constituyen una oferta integral: Polipropileno, Polietileno y Masterbatch. [13]

Para el 2016, la Junta directiva de Ecopetrol aprobó la venta de Propilco.[14] [15]


4.    Importancia de Propilco.

Ya mencionamos que Propilco es la mayor petroquímica de Colombia, el mayor proveedor de polipropileno del país, y el mayor productor de resinas de la región andina. Los productos generados por Propilco hacen parte de la vida diaria de todos los colombianos.

Propilco presentó 376 mil toneladas en ventas en 2011[16]; 424,909 toneladas en 2013; 427,287 toneladas en 2014[17]; y 356,725 toneladas en ventas de enero a septiembre de 2015[18].  Ecopetrol reportó que, en el tercer trimestre de 2015, Propilco acumuló un patrimonio de $1,24 billones de pesos y activos por $1,8 billones de pesos. Entre enero y septiembre del año pasado, las ventas de Propilco sumaron $1,35 billones de pesos, un incremento del 11,4%, y utilidades por $95.000 millones de pesos, para un aumento anual del 102,1%[19] [20]

La deuda vigente de Propilco pasó de US$27 millones de dólares en 2014[21] a US$12 millones de dólares, a 30 de septiembre de 2015.[22]

Propilco tiene una característica adicional, es contracíclico. Esto quiere decir que la caída de los precios del petróleo no lo afecta, ya que su materia prima, el petróleo, baja de precio.

Durante el primer semestre de 2015, la fabricación de productos de plástico creció en un 4%.[23] Entre enero y mayo de 2015 las exportaciones de productos plásticos terminados presentaron un incremento de 4%, equivalente a 710 toneladas, aumentando en un 20,2% la exportación de productos plásticos a Estados Unidos, es decir 615 toneladas. [24]

El mercado de polipropilenos en Colombia aumentó en 7% en 2014, llegando a 354,116 toneladas.[25] El consumo aparente de polipropileno en Colombia creció 3% entre enero y octubre de 2015 frente al mismo periodo de 2014.

Credicorp Capital calculó y concluyó que el valor de Propilco podría estar entre $1,42 billones y $1,89 billones de pesos. [26]

5.    Propilco es Esencial.

Cuando Ecopetrol anunció la compra de Propilco en 2007, Javier Gutiérrez, en ese entonces presidente de Ecopetrol, se refirió en estos términos a la transacción: “Esta adquisición tiene un enorme valor estratégico para Ecopetrol pues se aprovecharán sinergias entre la exploración, la producción, la refinación y el resto de la cadena petroquímica”.[27] Hoy parecen haber olvidado esas palabras.

Al cambiar Propilco su  denominación a Esenttia, se define a sí mismo “vital para la industria y esencial para la vida de las personas”, definición que compartimos, motivo por el cual es esencial y vital evitar la venta de Propilco a extranjeros, y garantizar su existencia como una empresa pública, parte del Grupo Empresarial Ecopetrol. De igual forma, debemos proteger el carácter público e integral de Ecopetrol frente a la clara intención de Juan Manuel Santos, Mauricio Cárdenas y Juan Carlos Echeverry de disgregar la principal empresa estatal de los colombianos, con el objetivo de hacer fácil e imperceptible su privatización. Ya lo dijo Benjamin Franklin: "La necesidad nunca hizo buenos negocios".



[23] Acoplásticos, septiembre de 2015.
[24] El Diario Esenttia, agosto de 2015.
[25] El Diario Esenttia, abril de 2015.
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viernes, febrero 05, 2016

CONTRA EL DESFALCO DE REFICAR Y POR LA DEFENSA DE ECOPETROL.

Cartagena, 3 de febrero de 2016.

Sergio Andrés Muñoz.

Twitter: @sergioandresmn

Luego de que el gobierno de Juan Manuel Santos regalara Isagén, tercera generadora eléctrica del país y activo estratégico de la Nación, a la cuestionada firma  Brookfield Asset Management, los colombianos recibimos un nuevo golpe: la confirmación por parte de la Contraloría General de la República de los multimillonarios sobrecostos en el proyecto de ampliación y modernización de la Refinería de Cartagena.

La Contraloría confirma lo que desde muchos años atrás viene denunciando el senador Jorge Enrique Robledo, del Polo Democrático, la Unión Sindical Obrera, USO, entre otros. Se debe resaltar que este proyecto de Reficar inició mal al entregarla, en 2006, a la Glencore, una multinacional suiza, cuya especialidad ha sido el carbón y no el petróleo cediendo, una vez más, los principales activos de Colombia a los privados.

Posteriormente, en 2009, Glencore dejó tirado el negocio, generando un gasto a Ecopetrol por valor de $541 millones de dólares, ya que ésta tuvo que recomprar la participación accionaria de Glencore, luego de tres años en que la empresa suiza disfrutó de todas las ganancias que pudo.

CB&I, una empresa sin experiencia en la construcción de refinerías ni infraestructura petrolera asume el proyecto de Reficar, generando sobrecostos del orden de los $4023 millones de dólares. El proyecto de Reficar originalmente estaba estimado en $3993 millones de dólares, y terminó costando $8016 millones de dólares, lo equivalente a más de $27 billones de pesos de hoy. Es necesario resaltar que parte de estos sobrecostos se desprenden de la modalidad de contratación denominada “costos reembolsables” que, en resumidas cuentas, daba a CB&I la libertad de contratar con quien quisiera y por los valores que quisiera, dejando a Ecopetrol la obligación de pagar las facturas. No menos grave es el desplazamiento de mano de obra nacional por la extranjera, denunciada por la USO, extranjeros a quienes se les paga hasta $15 mil dólares mensuales, en promedio.

Quien hoy funge como presidente de Ecopetrol, Juan Carlos Echeverry, fue Ministro de Hacienda al hacerse evidentes los sobrecostos de Reficar. Su reemplazo, Mauricio Cárdenas, fungía como Ministro de Minas. Ambos guardaron cómplice silencio ante la gravedad de este hecho (ya que desde el año 2012 había evidencias de sobrecostos por US$ 1.500 millones, y advertencias por dos informes de la Contraloría), al igual que Juan Manuel Santos, quien jamás tomó medidas para evitar que este robo se configurara sino que, por el contrario, ha sido complaciente con estas multinacionales y su desfalco. No contentos con lo anterior han anunciado la venta de Propilco S.A., que el año pasado registró ventas por $1.35 billones de pesos.

El senador Robledo ha sido enfático en señalar que “este puede ser, en términos de pérdidas para Colombia (Ecopetrol), el mayor descalabro de la historia del país”, por tanto, los colombianos debemos unirnos en el clamor de exigir castigo para los responsables de este robo, y el pago a la Nación de los sobrecostos y las pérdidas por su incumplimiento. El gobierno de Juan Manuel Santos y su gabinete debe responder por su permisividad con estas multinacionales que actúan claramente contra el bienestar de los colombianos. Por último, debemos defender a Ecopetrol, patrimonio de los colombianos, principal empresa pública de Colombia y cuarta mayor empresa petrolera de América Latina, de las garras de quienes quieren entregárselas a los privados.



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martes, abril 05, 2011

EL “GASOLINAZO” COLOMBIANO


5 de abril de 2011

Sergio Muñoz, Presidente OCE-Unicesar, Miembro de la Dirección Nacional del Polo Joven.


 El 26 de diciembre del año pasado, el gobierno boliviano, a través del Decreto Supremo No 748[1], aumentó los precios de ciertos combustibles entre un 57% (gasolina Premium) y un 82% (diesel). Los argumentos de dicho aumentó eran básicamente: el aumento del contrabando; la distorsión de “los propósitos que impulsaron la política de subsidio de los carburantes en el mercado interno”[2]; y el alto costo estatal por dichas subvenciones, las cuales ascienden a $380 millones de dólares anuales.[3]

El descontento popular, que no pudo ser contenida con propuestas como el aumento de los salarios públicos en un 20%, además del congelamiento de las facturas de servicios públicos, llevó a que el gobierno de Evo Morales reversara esta medida antes de la medianoche del 31 de diciembre de 2010. [4] [5]

Ahora bien, existe un verdadero y constante “gasolinazo” en Colombia. Un “gasolinazo” del cual muy poco se discute. En nuestro país está en marcha una política de estímulo a las trasnacionales del sector y de aumento exacerbado del precio de los combustibles, lo cual golpea fuertemente las endebles economías de los hogares colombianos, la gran mayoría con ingresos por debajo del salario mínimo, $535.600 pesos. Como muestra de lo primero, el Ministro de Minas y Energía, Carlos Rodado Noriega, informó que, a la fecha, el gobierno de Juan Manuel Santos ha firmado más de 60 contratos de exploración, y que la meta del actual presidente es llegar a los 205 contratos con diferentes compañías multinacionales[6], obviando por cierto a ECOPETROL, empresa estatal que tiene serias intenciones de privatizar del todo.

Con respecto al aumento del valor de los combustibles, la Asociación Colombiana de Ingeniería de Petróleos, ACIPET, calcula que entre el año 2002 y el año 2011 se ha dado un escandaloso incremento en los precios de combustible de 360%. En diciembre de 2010 el precio de la gasolina aumentó entre $157 y $263, y $211 el ACPM[7]; en marzo de 2011 aumentó $210[8]; y en abril de este año el incremento es de $155. El Ministerio de Minas y Energía argumenta que los aumentos se deben a “que los precios internacionales del petróleo siguen en un nivel alto y con tendencia al alza”, y que “el incremento en los precios de la gasolina y el ACPM se hace necesario con el fin de ayudar a reducir el déficit del Fondo de Estabilización de Precios a los Combustibles, FEPC, que al 28 de febrero superó los $393.000 millones de pesos”.[9]

El gobierno de Santos ha sido muy claro en señalar que en el Presupuesto General de la Nación no hay ni habrá espacio para los subsidios a los combustibles, y que la gasolina deberá remunerarse a paridad importación[10], tal como lo definió la resolución 82438 de diciembre 23 de 1998[11], lo que quiere decir que los colombianos tendrán que pagar la gasolina como si fuesen importadas en su totalidad las necesidades internas de hidrocarburos, lo que constituye un brutal ataque a sus bolsillos, y una grave falsedad con propósitos maquiavélicos.

Es inaudito que mientras la producción neta de petróleo y gas de ECOPETROL aumentó en 2010 un 15,0% frente al 2009[12] los precios en Colombia continúan al alza. Además de esto, ECOPETROL produjo en el 2010 más 615 mil barriles de petróleo al día, un incremento de 18,3% contrastándolo con el año 2009, año en el cual produjo 520 mil barriles equivalentes de petróleo diarios (KBPED).[13]  Parte de este problema encuentra su fundamento en la alta carga impositiva sobre el precio final del combustible. De hecho, si tomamos el IVA, el impuesto global y la sobretasa que se aplica a la gasolina, encontramos que representa el 28, 09% del precio final de la gasolina corriente (tomando como base el precio de Bogotá).

A lo anterior debemos sumarle que el Gobierno Nacional decidió atar el precio del combustible que pagan los colombianos a los precios internacionales. Recordemos que el precio del barril llegó a US $147.50 en julio de 2008, luego cayó abruptamente para luego ascender, y hoy cotizarse en US $ 108,47 el barril. Misteriosamente los colombianos no nos hemos beneficiado del descenso del precio del barril a nivel internacional, como se supondría ha debido pasar, y todo porque el Gobierno, tan acostumbrado a ello, cambió las reglas a mitad del juego y decidió arbitrariamente congelar los precios, lo que nos ha llevado a pagar una de las gasolinas más caras del mundo.

Para el grueso de la población colombiana es insoportable esta gravosa carga, la cual, inmisericordemente, el gobierno de Juan Manuel Santos sigue recargando. Es imprescindible iniciar un debate que sirva para ilustrar a todos nuestros compatriotas sobre las causas, consecuencias y soluciones a tamaño ultraje. Llegado ese momento millones de colombianos coronaremos con creces el sendero trazado por nuestros compatriotas bolivianos frente a este verdadero “gasolinazo”, y a través de multitudinarias movilizaciones coronaremos un proyecto de Estado verdaderamente democrático.




[1] http://www.gacetaoficialdebolivia.gob.bo/normas/verGratis/138884
[3] http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2011/01/110103_bolivia_gasolinazo_costo_politico_fp.shtml
[4]http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2010/12/101231_bolivia_anulacion_decreto_aumento_gasolina_ra.shtml
[5] http://www.bolpress.com/art.php?Cod=2011010103
[6] http://www.portafolio.com.co/noticias/economia-hoy/firmados-mas-de-60-contratos-para-busqueda-de-hidrocarburos
[7] http://www.elespectador.com/articulo-237926-precio-del-galon-de-gasolina-sube-entre-157-y-263-pesos
[8] http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-9000747
[10] http://www.elespectador.com/economia/articulo-242509-combustibles-seguiran-al-alza-primer-trimestre-de-2011?page=1
[11] http://201.221.149.187/files/sii_14874_des_item.pdf
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