viernes, enero 28, 2011

¡ÁFRICA SE LEVANTA!


 
28 de enero de 2011

Sergio Muñoz, Presidente OCE-Unicesar, Miembro de la Dirección Nacional del Polo Joven.


Las revueltas populares de las últimas semanas acaecidas en Túnez y Egipto constituyen la legítima expresión del descontento y la indignación populares frente a estos tiránicos gobiernos, cipayos de las políticas estadounidenses y que, empezando por los decenios que han permanecido aferrados al aparato estatal, nos dan claras muestras de su carácter antidemocrático.

El continente africano, tercero en el mundo tomando en cuenta su extensión geográfica, ha sido víctima de la más abyecta expoliación por parte de diferentes potencias extranjeras en prácticamente todos los 53 países y 6 dependencias que lo componen. El Imperio Romano en el siglo I a.c.; el Imperio Bizantino en el siglo VI; los árabes en el siglo VII; los países europeos, principalmente el Imperio Británico, Francia, Italia, Alemania, Portugal, Bélgica, España y otros desde 1880 a 1920, aproximadamente; hasta el siglo XX y el actual, con el imperialismo norteamericano.

  1. DEL COLONIALISMO AL NEOCOLONIALISMO

Antes de que se diera lo que se denominó como “la disputa por África” o “la repartición de África” existían en ella cuatro países independientes. “La disputa por África” consistió en los diferendos entre diversos países europeos para hacerse a la mayor parte posible de territorio africano con el fin de dinamizar sus economías locales, colapsadas por la Gran Depresión de 1875; poseer y explotar los recursos naturales y la mano de obra de África, muchísimo más baratos y asequibles que en sus países de origen, que además presentaba una gama de recursos no existentes en el continente europeo; y hacerse a un vasto territorio al cual podrían acudir los nacionales europeos en caso de emergencia. Asimismo, se dice que este fue uno de los detonantes de la I Guerra Mundial.

Liberia (1847), Sudáfrica (1910), Egipto (1922), Etiopía (1941) constituían la excepción, así fuese formal, a la regla de dominación predominante. En el año 1951 Libia se constituyó como la primera colonia africana en liberarse, ejemplo que siguió Ghana en 1957. Ambas originaron una reacción en cadena de portentosas luchas por la independencia y la autonomía de sus Estados.

Tan legítimo clamor y tan correctos objetivos duraron muy poco. Los conflictos raciales y tribales, la ineficiencia y corrupción de ciertos gobiernos, el caos y la anarquía, pero ante todo los intereses extranjeros prevalecientes sobre África, fueron la excusa perfecta para continuar saqueando el territorio y llevando a su población a grados inimaginables de miseria.

En esta segunda etapa, que persiste hasta nuestros días, la dominación se ejerce de manera indirecta, a través de gobiernos títeres, de los denominados “planes” o “misiones” de agencias y organismos internacionales y especialmente de la “ayuda internacional”, eufemismo para catalogar una maratónica carrera de endeudamiento a un ritmo aproximado de $50 mil millones de dólares anuales. Dicha “ayuda”, como siempre, se carga sobre los hombros del pueblo, que ve reducir la asistencia social a su mínima expresión.

En todo caso, en la era del neocolonialismo, los resultados son más efectivos y los métodos más refinados, pero los beneficiarios los mismos que en la época del colonialismo.

  1. TÚNEZ

La República Tunecina ha sido escenario en las últimas semanas de portentosas movilizaciones. El pueblo tunecino, junto a sus organizaciones de masas, ha protestado legítimamente a través de variadas formas contra el gobierno de Zine El Abidine Ben Alí en primera instancia, y contra sus hombres en el gobierno de transición, en segunda instancia.

En la década de 1930 nace el Partido Nueva Constitución, del cual partirá la base para las luchas por la independencia, que en 1955 dieron lugar al autogobierno de Túnez, en 1957 a la independencia bajo el modelo monárquico constitucional y en ese mismo año al derrocamiento de la monarquía y al nacimiento de la República Tunecina con Habib Bourguiba, líder del Partido Nueva Constitución, proclamado como presidente.

Bourguiba, bajo diversas modalidades, estuvo en el poder durante treinta años, siendo sucedido por Ben Alí, quien gobernó desde 1987 hasta su derrocamiento en enero de 2011. Ambos fueron alumnos aventajados de la política neoliberal, permitiendo una descontrolada inversión extranjera, propiciando zonas de libre comercio, endeudamiento y privatización, así en sus inicios haya dado cierto apoyo a la Organización para la Liberación de Palestina, OLP.

Ben Alí, de formación militar, se graduó de la Senior Intelligence School en Estados Unidos, se caracterizó por su violencia y represión, haciéndose al poder a través de un golpe de Estado, modificó la Constitución a  su antojo para perpetuarse en el poder, estableció el fraude electoral como práctica política e ilegalizó a la oposición.[1]

Debido a la intensidad de las protestas, Ben Alí huyó a Arabia Saudita, quedando a la cabeza del gobierno quien fuera su primer ministro, Mohammed Ghannouchi, el cual sólo duró un día, siendo relegado en el gobierno de transición, así sea en apariencia, por Fouad Mebazza, presidente del Parlamento. Ben Alí es acusado por la población de empobrecer al país, al punto que se afirma que su esposa huyó con tonelada y media de oro. [2]

La resistencia popular tunecina se trasladó de la periferia al centro colmando a todo el país de heroicas confrontaciones, exigiendo la salida de los hombres de Ben Alí, quienes nunca dieron cumplimiento al lema de ese país, cual es “orden, libertad, justicia”. También exigen la liquidación del partido de gobierno, la Asamblea Constitucional Democrática, a pesar de las últimas posiciones, un tanto conciliadoras de la central UGTT.[3]

El pueblo tunecino tiene toda la razón de su lado en sus justos reclamos. Lo quiere todo y continuará hasta el final sin vacilaciones. Mientras tanto los problemas se acrecientan para Ben Alí y su séquito. “No son bienvenidos” enfatizó el primer ministro canadiense Stephen Harper.[4]

  1. EGIPTO.

En la convulsionada República Árabe de Egipto, Hosni Mubarak, su presidente prooccidental, quien gobierna desde 1981, aplica sólo la primera parte del lema de su país: “silencio”; mientras que las amplias masas practican la restante: “paciencia, libertad, socialismo y unidad”.

Desde 1952 en Egipto se celebran elecciones con candidato único, hasta la de 2010, fecha en la cual Mubarak se valió de maniobras non sanctas para burlar a la oposición. En la práctica, el férreo control del gobierno lo tiene el Partido Nacional Democrático, obsecuente y servil a los dictados norteamericanos, de quien percibe $1.300 millones de dólares anuales destinados al ejército. Los sindicatos y asociaciones están prohibidos y los brutales ataques a la libertad de expresión y asociación son el pan de cada día.

Las protestas en Egipto se iniciaron el martes 25 de enero de 2011 y llegaron a su clímax el viernes 28 de enero, con un saldo (hasta ese entonces) de aproximadamente 30 muertos y más de 400 heridos, además del apresamiento del líder opositor y Premio Nóbel de Paz, Mohamed el Baradei, y de Ozama Gazali, otro líder opositor.

En su alocución presidencial Mubarak ha hablado de “mantener el orden” y propiciar el “diálogo”, a la vez que anuncia la recomposición de su gabinete. El octogenario y desprestigiado líder nada dice de su dimisión, consigna máxima de los manifestantes para propiciar un nuevo Estado, Estado por el cual han pasado sin titubeos a la ofensiva.

Los manifestantes no temen al toque de queda ni a las decenas de miles de policías y soldados que arremeten sanguinariamente contra ellos. El cierre de los medios de comunicación, como Al-Jazeera, y el bloqueo de internet no han hecho sino avivar la rebeldía de los egipcios, quienes convirtieron en llamas la sede del partido político de Mubarak y, muy pronto, al igual que el oscuro régimen que representa, lo reducirán a cenizas.

  1. CONCLUSIONES

“Todos los regímenes árabes han entrado en una misma fase de degeneración, en una crisis aguda de legitimidad. Sus dirigentes han sido despojados de su bien más precioso: la iniciativa política. Esta iniciativa pasó a la calle. Y, peor aún, ahora está en el bando contrario”, señalan acertadamente los politólogos franco-egipcios Bahgat Elnadi y Adel Rifaat. [5]

Si bien ningún régimen árabe es idéntico a otro, las señales de su decadencia han llegado a los oídos de sus pueblos que, siguiendo el ejemplo de Túnez, se han decidido por la senda de la libertad y la dignidad, derechos conculcados por unas rancias élites vendepatria que ven con nostalgia como el pueblo se ha arrancado el yugo y ha optado por la senda de la rebelión.

Jordania se une al descontento. Los partidos políticos progresistas, los sindicatos y organizaciones de masas aplauden y apoyan estos justificados levantamientos. Sin afanes, midiendo cada paso, cuantificando las fuerzas propias y enemigas, calculando el estado de ánimo de propios y ajenos, sustituyendo rápidamente la táctica de acuerdo con la necesidad, concentrando los golpes en el blanco principal, y atendiendo la realidad internacional, se podrán coronar con éxito estas proezas. Los aventurerismos, oportunismos y caudillismos no harán sino entorpecer estos procesos y deberán ser severamente reprochados.

"Tenemos que confiar en nuestras fuerzas para acabar con la Cosa Nostra, la mafia que nos gobierna, porque al final abandonarán el país", sentencia el profesor de inglés, Ahmed Maarufi.[6] Las fuerzas populares, como siempre, en su debido momento, eclipsarán, por medio de su titánica fortaleza, a la tiranía en pos de la conquista de un nuevo porvenir.

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lunes, enero 10, 2011

HECHOS, VERDADES Y FALSEDADES


  
10 de enero de 2011

Sergio Muñoz, Presidente OCE-Unicesar, Miembro de la Dirección Nacional del Polo Joven.


El día 21 de diciembre de 2010 la Universidad Popular del Cesar (UPC), en cabeza de su rector, Raúl Maya Pabón, llevó a cabo una Audiencia Pública de rendición de cuentas a la ciudadanía, importante ejercicio de participación ciudadana fundamentado en los artículos 32 y 33 de la Ley 489 de 1998, pero que careció del componente primigenio, cual sería la participación de los estamentos universitarios (estudiantes, docentes, egresados) y no sólo las “barras” y comités de aplausos” que colmaron parte considerable del recinto. Enunciaremos algunos hechos, verdades y falsedades de dicha audiencia:

v  Consideramos necesario iniciar señalando que esta audiencia pública no es la primera que se realiza en la UPC tal y como lo señalaba la convocatoria a la misma. Eventos de similares características se realizaron en diferentes administraciones. Tal vez hacían referencia a que es la primera que se efectúa en la Administración Maya Pabón.

v  El carácter mismo de la convocatoria, por la fecha en que se realizó dicho evento (21 de diciembre de 2010), es profundamente antidemocrático. Lo anterior lo sostenemos con base en que, una vez consultado el calendario académico, las fechas de terminación de clases y terminación de semestre académico eran el 4 y 21 de diciembre, respectivamente[1].

Interesante sería llevar a cabo estas audiencias en medio de las fechas de clases, y no cuando no hay estudiantes.

v  La convocatoria en la página web institucional invitaba a la inscripción de propuestas, ya sea por medio virtual o físico, para lo cual se dispuso un formato. Además, textualmente señalaba la convocatoria: “el plazo para la presentación de intervenciones en la audiencia pública es hasta el 14 de diciembre de 2010”[2].

La OCE-Unicesar inscribió cuatro propuestas. Se hizo mención de tres en el orden del día, pero no se nos permitió sustentar ninguna de ellas.

v  Ante nuestra preocupación por el creciente aumento del peso de la matrícula de pregrado dentro de los ingresos de la Universidad, la cual representa el 39,78%[3] de los mismos para esta anualidad, con un incremento del 9,45% frente al 2010; y ante el notorio hecho de desfinanciación estatal, cuyos aportes apenas son el 41,81% de los ingresos de la Universidad, con un decrecimiento del -1,89% ante el año anterior, lo cual nos ubica dentro de las universidades peor financiadas del país, el rector, olímpicamente, respondió que “por tener una preocupación no puede dejar de trabajar y no puede dejar de administrar a la Universidad”[4]. ¡Cómo si conseguir recursos para la Universidad no fuera una labor inherente a su cargo!

v    Dentro de la audiencia, el rector y el jefe de la Oficina de Planeación afirmaron, en el colmo del desconocimiento, que si se quitan del presupuesto los recursos de estampillas, posgrados y de la seccional Aguachica, se sobrepasaba el 2% de inversión que exige la ley en materia de atención al bienestar universitario.

Es ineludible recordar que el artículo 118 de la ley 30 de 1992 preceptúa que, para sostenimiento de bienestar universitario, cada universidad “destinará por lo menos el 2% de su presupuesto de funcionamiento”. Como lo pueden ver, la ley es bastante clara. Si el cálculo se hiciese con base en el presupuesto total, la inversión en bienestar universitario sería del 1, 7%. Tomando exclusivamente el presupuesto de funcionamiento, como lo exige la ley, a duras penas se llega al 2%.

v  El rector Maya afirmó que la UPC no recibe recursos de regalías y que, frente a la propuesta de reforma del régimen de regalías, “de nada suma lo que diga o no diga”. Tal afirmación sólo revela una ignorancia profunda sobre la materia.

Si bien la UPC no recibe directamente recursos de regalías, aproximadamente 3.000 upecistas, con miras a aumentar, se benefician de las becas FEDES-CESAR creadas por la ordenanza 005 del 28 de abril de 2008, las cuales, lastimosamente, se financian única y exclusivamente con recursos de regalías tal y como lo acredita la Gobernación del departamento del Cesar.

v  Por último, con relación al ítem 4°, expresamos el temor que nos asalta por el proceso avanzado de privatización de la UPC, ya que ésta mayoritariamente se financia con recursos de matrículas y, porcentualmente, este rubro crece vertiginosamente, a lo que el jefe de la Oficina de Planeación responde con verdades a medias, al alegar que la matrícula aumenta con base en el IPC y, por tanto, “las matrículas siempre van a ser las mismas para la universidad”.

Tal vez este funcionario olvida que en el año 2000 el costo de la matrícula era $343,375 para los estudiantes nuevos y $334,539 para los estudiantes antiguos, y que 10 años después, su costo es de $688,962 para los estudiantes nuevos, y $681,268 para los estudiantes antiguos. ¡Un incremento superior al ciento por ciento! Se anota que el IPC no ha aumentado ciento por ciento en los últimos 10 años.

Como siempre, las verdades a medias son mentiras completas.


[1] http://www.unicesar.edu.co/index.php/calendario-academico-2010-ii
[2] http://www.unicesar.edu.co/index.php/rector-de-la-upc-de-frente-a-la-comunidad
[3] Para todas las cifras enunciadas en este artículo véase el periódico institucional “La Academia”, edición No. 23.
[4] Todas las expresiones textuales se encuentran en medio magnético. Podemos suministrarlas ante su solicitud.
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sábado, noviembre 27, 2010

CIENCIA Y TECNOLOGÍA: NI LO UNO NI LO OTRO.

Noviembre 27 de 2010

Sergio Muñoz, Presidente OCE-Unicesar, Miembro de la Dirección Nacional del Polo Joven.


El problema del desarrollo científico y tecnológico es una constante en todos aquellos que apuntan al progreso incesante de la humanidad y a la optimización del uso del medio circundante para beneficio de todo el conglomerado social. Lógicamente, este problema no será resuelto únicamente con espíritus investigativos, ideas innovadoras ni buenas intenciones. Parte mayúscula de este problema se zanja con una fuerte y decidida inversión presupuestal estatal.

Fernando Chaparro, quien fue director de Colciencias, señaló que para el año 2008, Colombia invirtió el 0,18% del PIB en el componente de ciencia y tecnología, siendo de los más bajos del continente y del concierto mundial. Mientras tanto Brasil invirtió el 1,30% de su PIB; Chile el 1,15%; Argentina el 1%; México el 0,85; USA el 2,8%; Japón el 3%; la Unión Europea el 2,3%; y China el 2% de su PIB.[1]

El panorama se vuelve más sombrío si tenemos en cuenta que, durante cerca de diez años, el presupuesto de Colciencias decrecía. Para la muestra, en el año 1999 se proyectaron $163 mil millones de pesos de presupuesto para Colciencias, pero Planeación Nacional sólo le asignó $38 mil millones, la cuarta parte.[2]

Mientras que en el año 2009 el 0,4% del PIB, entre inversión pública y privada nacional, se destinó a ciencia y tecnología, el 14,2% se destinó a la “Seguridad Democrática”.[3] Libardo Sarmiento, consultor de la UNICEF, recalcó que Colombia invierte en promedio 60 millones de pesos en un soldado profesional y sólo 8 millones en un estudiante de universidad estatal.

Colombia y Estados Unidos tienen una diferencia de 115 veces en su PIB, pero en lo que respecta a ciencia y tecnología la diferencia asciende a 1.739 veces.[4] Lo anterior es una prueba fehaciente de que a nuestros gobiernos poco o nada les interesa este asunto. Más bien se han dedicado a explotarlo como “caballo de Troya” para impulsar medidas regresivas, que a la larga terminan afectando más que beneficiando.

El documento Conpes 3652 del 15 de marzo de 2010 le da concepto favorable a la Nación para contratar empréstitos externos con la banca multilateral hasta por $50 millones de dólares, destinados a financiar el fortalecimiento del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, SNCTeI.[5] De los $50 millones de dólares, el BID aportará $25 millones de dólares y el Banco Mundial otros $25 millones de dólares, proyecto que durará tres años. Pero para la inversión en investigación e innovación sólo se destinaron $17,91millones de dólares, el 34% del total. Una vez más un discurso maximalista y grandilocuente y unos hechos totalmente ineficaces que rayan en lo ridículo.

Es inconcebible que se hable de un marcado nuevo interés por la ciencia, tecnología e innovación de parte de estos gobiernos cuando la realidad refleja universidades estatales completamente desfinanciadas, inmersas en la llamada “Ley de quiebras”, que tienen que recurrir a recursos propios para poder mantenerse en pie; un Gobierno central que les adeuda a estos entes $600 mil millones de pesos, que bien podrían utilizarse en dotación y construcción de laboratorios, en financiación de la investigación, etc. Una vez más el discurso no concuerda con la realidad.

Irónicamente Colciencias tiene un fondo que se denomina “Francisco José de Caldas”. Es necesario recordar que la historia le atribuye a Pablo Morillo, “El Pacificador”, la frase “España no necesita sabios” para rechazar la petición de indulto de Caldas. Parece que día a día los gobiernos colombianos exclamaran “¡Colombia no necesita sabios!”



[1] http://www.mineducacion.gov.co/observatorio/1722/article-173325.html
[2] http://aupec.univalle.edu.co/informes/feb99/investigaciones.html
[3] http://moir.org.co/DE-LOS-PREMIOS-NOBEL-Y-DEL-ATRASO.html
[4] http://moir.org.co/SOBRE-CIENCIA-Y-TECNOLOGIA.html
[5] http://www.dnp.gov.co/PortalWeb/LinkClick.aspx?fileticket=LBpEzwys1TY%3D&tabid=1063
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martes, noviembre 23, 2010

LLAMAMIENTO A LOS TRABAJADORES



Noviembre 23 de 2010

Sergio Muñoz, Presidente OCE-Unicesar, Miembro de la Dirección Nacional del Polo Joven


Nuestro país atraviesa tiempos difíciles, eso es innegable. Las recientes inundaciones que se han extendido a lo largo y ancho del territorio nacional reflejan solamente la punta del iceberg de una Colombia sumida en la más grave crisis social, económica, política y ambiental de su historia.

Parte de esa crisis, representada en el déficit fiscal, el cual crece a un ritmo promedio de 8 billones de pesos anuales producto de la política de “confianza inversionista”, busca paliarla el gobierno de Santos a través del método más ruin posible: arrebatarle a departamentos, municipios y puertos sus derechos constitucionales sobre los recursos de regalías.

Independientemente de cualquier tecnicismo, las regalías son el precio que pagan las multinacionales por extraer nuestros recursos naturales no renovables, y llevárselos a sus países de origen. De lo anterior se desprende que las multinacionales se llevan nuestros recursos completamente regalados. Empresas como Drummond Inc., BHP Billiton, Xstrata, AngloGold Ashanti, Glencore, entre otras, han multiplicado sus ganancias hasta límites inconcebibles, mientras que la población de las zonas productoras ha multiplicado su miseria.

Los obreros representan el sector más avanzado de la sociedad, por lo tanto es su deber abanderar las luchas en defensa de los intereses y principios sobre los que se edificará una nueva sociedad. Para el tema que hoy abordamos, que es la defensa de las regalías, el deber anteriormente enunciado recae con mayor fuerza sobre los hombros de los trabajadores del sector minero-energético (que lógicamente incluye a los hidrocarburos), quienes han sido vilmente vapuleados, humillados y ultrajados, al igual que nuestra nación, por estas voraces multinacionales, a las que nada les interesa el destino de los colombianos.

Es por estas razones que a estos trabajadores, ampliamente conocedores del saqueo transnacional a nuestros recursos naturales y de la sobreexplotación de nuestra fuerza laboral, les corresponde ser los faros que guíen a la población en la defensa de sus regalías, y centren su objetivo en que las multinacionales paguen lo que en realidad valen nuestros recursos, con miras a que en el futuro sea el Estado colombiano quien autónomamente explote y utilice sus recursos naturales.

Ustedes, los que aún creen, los que aún se movilizan, los que su espíritu no envejece, los que no se han rendido ni se rendirán, es en ustedes en quienes las generaciones de colombianos desvalidos han depositado su confianza y esperanza. Son ustedes quienes devolverán la dignidad a nuestra patria. ¡Luchemos sin tregua!. 
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jueves, noviembre 04, 2010

CONSOLIDANDO UNA VERDADERA UNIDAD NACIONAL



Noviembre 4 de 2010

Sergio Muñoz, Presidente OCE-Unicesar, Miembro de la Dirección Nacional del Polo Joven


En un acto de marrullería (“picardía” lo llamarían ellos), el gobierno de Juan Manuel Santos se autoproclamó como el gobierno de la “Unidad nacional”. Se declararon por fuera de ella partidos políticos como el Polo Democrático Alternativo, el único en declararse en franca y abierta oposición, además de movimientos sociales, indígenas, ambientales y estudiantiles. Es decir, una gran franja de la población colombiana piensa diferente y rehúye cualquier clase de entrega o sometimiento a la “manguala nacional”.

La autoproclamada unidad generó una oleada de ilusiones entre la opinión pública nacional sobre las bondades del nuevo gobierno y su distanciamiento con el gobierno de Álvaro Uribe. Las medidas cosméticas adoptadas por el gobierno de Santos habían logrado distraer y desorientar a cierta parte de analistas y a un sector de la población. Pero lo cierto es que dicho embrujo duró muy poco.

Medidas como mantener al actual director general del DAS, ente responsable de una amplia campaña de persecución a los contradictores del gobierno; el mantenimiento hasta último momento (hasta que tuvo que ceder) de la terna para Fiscal General de la Nación; el impulso a la reforma de la Ley 30 para recortar presupuesto a las universidades públicas; los atropellos cometidos por la Fuerza Pública en Arauca y otras regiones; la ley de primer empleo; la sostenibilidad fiscal que convierte en viles mercancías los más elementales y necesarios derechos de los seres humanos; y el raponazo a municipios, departamentos y puertos de sus regalías, son sólo algunos de los ejemplos.

El proyecto de Acto Legislativo 013 que expropia las regalías a departamentos, municipios y puertos, con el objetivo de centralizarlas bajo el control absoluto del Gobierno nacional, contrariando la tan cacareada descentralización, ha generado una masiva y contundente respuesta de los afectados por la defensa de lo que les pertenece. Esto ha llevado a la necesidad de unificar la resistencia civilizada a nivel nacional.

Dándole solución a dicho objetivo, una delegación de diputados del Meta hizo presencia en el Cesar, compartiendo ideas, unificando criterios y programando actividades conjuntas con los miembros del comité cívico Cesarenses por la Defensa de las Regalías, con un éxito rotundo y logrando cohesionar aún más a todos los sectores nacionales erguidos en bravía resistencia.


“Buscamos la hermandad para poder hablar el mismo idioma y enviar el mensaje a todos los colombianos, y al Gobierno nacional de que no estamos de acuerdo con este Acto Legislativo” señaló el presidente de la Asamblea departamental del Meta, Alexander Patiño.

También el Comité Cívico del Cesar, integrado por el gobernador, los diputados, partidos políticos, candidatos, jóvenes, gremios, personalidades y demás, reafirmó su compromiso de no cejar en el esfuerzo conjunto por defender la participación que actualmente poseen los entes territoriales sobre los recursos de regalías, teniendo muy claro que la verdadera equidad sólo se dará cuando las multinacionales paguen lo que de verdad valen nuestros recursos naturales no renovables.

Según Carlos Osorio, diputado del Meta, “las regalías no son otra cosa que el desarrollo del departamento”, las cuales, en muchos casos, se convierten en el único sustento de municipios; en el porcentaje más amplio de los presupuestos de los departamentos productores; y en la única posibilidad de acceso a ciertos beneficios a la población más vulnerable. “El acto legislativo no tiene razón de ser, porque quiere llevarse la plata y dejarnos los problemas a nosotros”, reafirma el diputado Osorio, refiriéndose al fuerte impacto ambiental y social que se vive en las zonas productoras.

Las ultimas palabras que dirigió el diputado Carlos Osorio a los reunidos es un claro reflejo de la valerosa actitud que guía a aquellos que en defensa del interés nacional rechazamos esta intentona de Santos: “Por eso estamos organizados, definidos y estamos prestos a ir hasta las últimas consecuencias para que el gobierno nacional no se lleve las regalías”. El gobierno está en preaviso y tengan la certeza de que no desistiremos.
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