lunes, diciembre 18, 2017

NOCIVA REFORMA A LAS ADMISIONES EN LA UNIVERSIDAD DE CARTAGENA.

18 de diciembre de 2017.

Sergio Andrés Muñoz. Abogado. Estudiante de Comunicación Social de la Universidad de Cartagena. Miembro de la Organización Colombiana de Estudiantes, OCE.


El rector de la Universidad de Cartagena, Édgar Parra Chacón, anunció la intención de eliminar el examen de admisión a la institución.[i] Los nuevos admitidos ingresarían por los resultados en las pruebas Saber 11. El argumento principal para esta reforma es atraer estudiantes del programa “Ser Pilo Paga”, lo que significa que no es una reforma pensada en mejorar la calidad sino en captar recursos, recursos que no serán permanentes.

 “Ser Pilo Paga” y la quiebra de las universidades públicas.

El programa “Ser Pilo Paga” es un programa que otorga créditos (no son becas) para estudiar en universidades acreditadas por alta calidad, créditos que podrían ser condonados en caso que el estudiante cumpla una serie de requisitos. El programa va por su cuarta convocatoria y ha adjudicado 31.971 cupos.[ii] Sin embargo, este programa ha debilitado financieramente a las universidades públicas, ya que el Gobierno Nacional ha tomado recursos públicos que antes iban para éstas, y los ha redireccionado a las universidades privadas. Un ejemplo de esto lo podemos observar en la asignación de los recursos del CREE:



Este es el punto neurálgico del asunto: el Gobierno le ha quitado recursos a las universidades públicas para dárselas a las universidades privadas a través de “Ser Pilo Paga”. De las 47 universidades acreditadas, apenas 15 son públicas, es decir, el 31%.[iii] El 87,42% de estos créditos los absorben las instituciones privadas y el 82% de los estudiantes beneficiarios se encuentran en las universidades privadas.[iv] Esto ha generado protestas de la comunidad educativa, incluidos académicos y rectores, que ven en “Ser Pilo Paga” una forma de quebrar la universidad pública y de sostener la inequidad, beneficiando apenas a cerca del 5% de los estudiantes.[v] "Invito a las universidades estatales a movilizarse contra el Gobierno Nacional, por la forma como están sufriendo la instituciones de educación superior pública con el actual modelo de financiamiento”, dijo Adolfo León Atehortúa, rector de la Universidad Pedagógica Nacional y presidente del Consejo Nacional de Rectores de Ascún (Asociación Colombiana de Universidades).[vi]

Los “Pilos” de Cartagena y Bolívar.

En el 2016 sólo el 1,7% de los estudiantes calendario A de Cartagena podía aspirar a verse beneficiado por los créditos condonables de “Ser Pilo Paga”.[vii] Esta cifra se viene reduciendo: en 2015, 461 bachilleres de Cartagena y Bolívar eran potenciales “Pilos”; en 2016, 397; y en 2017, 298 estudiantes.[viii]

Esto va a la par con los pésimos resultados de Cartagena y Bolívar en las pruebas Saber 11, que no es sino un reflejo de la grave crisis de la educación pública a nivel nacional. Cartagena quedó en el puesto 59 de 95 y Bolívar en el 88 de 95 del calendario A.[ix]

Se profundiza la inequidad.

Ingresar a la Universidad de Cartagena sólo a través de los resultados de las pruebas Saber 11, como anunció el rector Parra, tiene otro inconveniente: los mejores resultados en estas pruebas se los llevan las instituciones privadas.

La revista Dinero publicó el ranking de los mejores colegios del país según las pruebas Saber 11. Dentro de los primeros 25 colegios de Cartagena no hay ninguno público.[x]

¿Qué hacer?

La eliminación del examen de admisión a la Universidad de Cartagena no resuelve ningún problema concreto de nuestra institución, por el contrario, los profundiza al aumentar la dependencia de la universidad de los recursos de “Ser Pilo Paga”; privilegia el acceso de los estudiantes de colegios privados que son quienes obtienen los mayores puntajes en las pruebas Saber 11; y disminuye las condiciones de calidad y transparencia sólo por 223 admitidos, que han sido los que ha captado la UdeC por este programa.[xi]

La crisis financiera de las universidades públicas, cuyo déficit bordea los $ 14,4 billones de pesos[xii], no se resuelve a través de “Ser Pilo Paga”. La Universidad de Cartagena va a eliminar un examen de admisión, que ha sido idóneo, con el que ha logrado absorber muy buenos bachilleres, principalmente de estratos 1 y 2, a cambio de menos de $2 mil millones de pesos que recibiría de “Ser Pilo Paga”. Cifra irrisoria para el déficit de la UdeC, estipulado en más de $14 mil millones a septiembre de 2017[xiii], y que no representa ni el 1% del presupuesto general de la Universidad. Además, por el examen de admisión del segundo semestre de 2017, la UdeC recaudó más de $1,100 millones de pesos.[xiv]

Desde la Organización Colombiana de Estudiantes, OCE, proponemos que se mantenga el examen de admisión. De igual forma, que el Consejo Superior establezca unas medidas especiales de ingreso para los “Pilos” para que los beneficiarios de este programa sean admitidos directamente a la universidad. Por otra parte, el examen de admisión de la Universidad de Cartagena debe ser gratuito, ya que el costo elevado de éste constituye la primera barrera de acceso en una Cartagena empobrecida. Y lo principal, el rector Édgar Parra debe salir de su silencio y exigir recursos públicos que vayan de forma permanente a la base presupuestal de la universidad. Se debe emprender una gran campaña que involucre a toda la comunidad académica de la Universidad de Cartagena y a toda la sociedad cartagenera y bolivarense por la adecuada financiación de la principal universidad pública del departamento.
  



[iii] Ibídem.

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sábado, octubre 28, 2017

LA GRAVEDAD DEL ERROR DE LA UNIVERSIDAD DE CARTAGENA EN LAS PRUEBAS SABER PRO.



28 de octubre de 2017.

Sergio Andrés Muñoz. Abogado. Estudiante de Comunicación Social de la Universidad de Cartagena. Miembro de la Organización Colombiana de Estudiantes, OCE.

Fotografía: Juda Berval


Recientemente se ha conocido que la Universidad de Cartagena incurrió en fallas en la inscripción de las pruebas Saber Pro[1], afectando a cientos de estudiantes de 13 programas. La grave falta de la universidad consistió en no inscribir a los estudiantes de los programas referidos en el componente de conocimientos específicos de la prueba.[2]

Revisando el cronograma para las pruebas Saber Pro establecido por el ICFES, observamos que las fechas establecidas para las solicitudes, correcciones y reclamaciones iban del martes 1 de agosto al viernes 8 de septiembre del año en curso.[3] Sin embargo, según información de los medios, la Universidad actuó con total desinterés y desidia, y sólo ofició al ICFES el 23 y 24 de octubre.

Este actuar irresponsable de la Universidad podría tener serias consecuencias, para la universidad, para los programas y para los estudiantes, veamos algunas:

CONSECUENCIAS PARA LA UNIVERSIDAD.

1. El artículo 87 de la ley 30 de 1992 establece un incremento presupuestal para las universidades en razón del cumplimiento de una serie de objetivos “y en razón al mejoramiento de la calidad de las instituciones que lo integran”.

2. El numeral 5 del artículo 102 de la ley 1819 de 2016 (Reforma Tributaria) asigna 0.6 puntos porcentuales del impuesto de renta y complementarios a “financiar las instituciones de educación superior públicas para el mejoramiento de la calidad de la educación superior”.

3. El Índice de Resultados de Formación (IRFOR) del SUE considera el “número ponderado de estudiantes de la Universidad que obtuvieron un puntaje mayor al quintil superior en las pruebas saber pro[4]. Este índice tendría incidencia en la asignación de recursos.

4. El Acuerdo 03 de 2014, expedido por el CESU, que define los lineamientos para la Acreditación Institucional, en los aspectos a evaluar incluye el “análisis permanente de los resultados de las pruebas de Estado de los estudiantes y su uso con propósitos de mejoramiento[5], esto como requisito para la acreditación Institucional.

5. Los resultados de las pruebas Saber Pro son una de las variables observadas por la herramienta MIDE (Modelo de Indicadores del Desempeño de la Educación) del Ministerio de Educación en dos de las seis dimensiones, con un porcentaje del 31%.

CONSECUENCIAS PARA LOS PROGRAMAS.

1. El valor agregado obtenido en las pruebas Saber Pro es uno de los aspectos tenidos en cuenta para la acreditación de los programas de pregrado.[6]

2. El decreto 1295 de 2010, que reglamenta el tema de los registrados calificados, estipula dentro de las condiciones para obtener dicho registro “el efecto de las estrategias aplicadas para mejorar los resultados en los exámenes de calidad para la educación superior”. [7]

CONSECUENCIAS PARA LOS ESTUDIANTES.

Las consecuencias para los estudiantes podrían variar dependiendo de los incentivos que establezca la Universidad de Cartagena, las facultades y programas. En el caso de los estudiantes de Derecho, por ejemplo, podrían verse afectados en la exoneración de los exámenes preparatorios, opción contemplada en caso de superar la media nacional. De igual forma, los estudiantes con los mejores resultados en las pruebas Saber Pro pueden acceder a becas, movilidad, entre otros.

CONCLUSIÓN.

Este error cometido por la administración de la Universidad de Cartagena, en cabeza de su rector Édgar Parra Chacón tiene gravísimas consecuencias para la Universidad, ya que podría repercutir negativamente en la financiación, haciéndole imposible acceder a una serie de recursos tan necesarios para nuestra Alma Mater; podría perjudicar los procesos de acreditación que se surten, al afectar uno de los componentes a tener en cuenta; y afectaría los índices de calidad de la Universidad.

Consideramos que el rector Parra debe presentar disculpas públicas a los estudiantes afectados y a la comunidad universitaria por no decir la verdad a los estudiantes y haber ocultado esta información; y por su negligencia y responsabilidad en este caso. Además, debe propiciar una reunión o mesa de trabajo con el ICFES y los estudiantes afectados con el objetivo de hallar soluciones reales. De igual forma, ya sea que se asigne una nueva fecha para la presentación del componente específico de la prueba o no, la Universidad debe asumir estos costos, y debe comprometerse con los estudiantes a asignarle los beneficios estipulados por la Universidad de Cartagena con respecto a las pruebas Saber Pro.

De igual forma, los estudiantes deben movilizarse, y hacer uso de sus expresiones democráticas frente a estas malas prácticas que los están afectando. Nuestro llamado es a no creer en los cantos de sirena de esta administración y de sus cómplices en los diferentes estamentos, incluido el estudiantil; a entender que hay responsables, empezando por el rector Édgar Parra; y que esas responsabilidades deben tener una consecuencia por haber ultrajado a tantos udeceistas.






[1] Fijada por la Ley 1324 de 2009 y reglamentada por los decretos 3963 y 4216 de 2009.
[4] http://www.mineducacion.gov.co/sistemasdeinformacion/1735/articles-212353_modelo1.pdf
[5] artículo 11, numeral 8, factor procesos de autoevaluación y autorregulación, característica 21, literal e.
[6] Literal g) de la Característica 16 Integralidad del Currículo del Factor 4 Procesos Académicos de los Lineamientos para la Acreditación de Programa de Pregrado. https://www.cna.gov.co/1741/articles-186359_pregrado_2013.pdf
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miércoles, febrero 24, 2016

#SALVEMOSALHUC


 Cartagena, 24 de febrero de 2016.

Sergio Andrés Muñoz.

Twitter: @sergioandresmn



Durante cerca de 100 años la fundación de las clarisas y su huerto funcionó como hospital universitario.[1]En 1884 se trasladó allí(al Convento de Santa Clara, actualmente Hotel Santa Clara) el Hospital de Caridad, que venía funcionando en el convento de Santa Teresa, y hasta 1923 fue atendido por las hermanas de La Presentación. A finales de ese año, ya con administración laica, tomó el nombre de Hospital de Santa Clara, sirviendo como enfermeras las hermanas de la Consolación”.[2] Posteriormente, a mediados de 1975, nace el Hospital Universitario de Cartagena, adscrito a la Universidad de Cartagena, ubicado en Zaragocilla. El Hospital Universitario de Cartagena era el único hospital de tercer nivel de Cartagena de Indias.

En el marco de la entrada en vigencia de la ley 100 de 1993, ley concebida para hacer del derecho a la vida y a la salud un negocio, la situación de los hospitales públicos comienza a empeorar, y el Hospital Universitario de Cartagena no es la excepción. En 1998 el HUC tuvo ingresos por $21,822 millones de pesos y gastos del orden de los $23,919 millones, para un déficit de $2,098 millones; en el año 2000 sus ingresos fueron $22,650 millones de pesos, sus gastos fueron $34,086 millones, y su déficit fue de $8,603 millones; por último, en el 2002, los ingresos decrecieron a $8,065 millones, mientras que los gastos ascendieron a $19,682 millones, para un déficit, en ese año, de $10,242 millones de pesos.[3] Entre 1998 a 2002 los ingresos del Hospital Universitario de Cartagena tuvieron una tasa de crecimiento negativa promedio por año de 22%, los gastos decrecieron al 5% promedio anual, y el déficit corriente creció durante este período a cerca del 50% promedio anual.[4]

En el año 2003, el Gobierno Nacional da la orden de liquidar las empresas del Estado que no fuesen viables. La Superintendencia de Salud intervino al HUC. El Hospital Universitario de Cartagena fue liquidado el 24 de julio de 2003, el primer centro hospitalario y el primer hospital público de tercer nivel en ser liquidado en el país. Tenía un déficit de cerca de $42 mil millones de pesos a la fecha.

Posteriormente fue creada la E.S.E. Hospital Universitario del Caribe. En el 2006 el Hospital Universitario del Caribe empezó operación, en esa anualidad, con un presupuesto de ingresos y gastos estimado en $16,185 millones de pesos, que finalmente fue de $19,569 millones en ingresos definitivos, $14,492 millones de ingresos reconocidos, de los cuales fueron recaudados $10,119 millones de pesos. Los egresos definitivos bordearon los $9,994 millones, los compromisos $7,189 millones, y se dio el pago de $4,276 millones. Para el 2007 se aprobó un presupuesto de ingresos y gastos de $27.575 millones.[5] En el 2014, el HUC facturó $84.311.054.233, mientras que en el primer periodo de 2015, a corte 30 de junio, facturó $44.287.869.036, una variación del 5% con respecto a la misma vigencia del año anterior. La cartera del Hospital Universitario del Caribe crecía vertiginosamente: en el 2012 fue de $ 46.647 millones de pesos; en el 2013 fue de $ 52.268 millones; en el 2014 escaló hasta los $ 72.189 millones; y en mayo de 2015 se ubicó en $71.376 millones de pesos.[6]

Tristemente la historia que sufrió el Hospital Universitario de Cartagena podría repetirse. Hoy la ESE Hospital Universitario del Caribe tiene un pasivo de aproximadamente $78 mil millones de pesos, producto, mayoritariamente, de las deudas de las parasitarias EPS. Hoy nuestro Hospital es víctima, principalmente, de la Ley 100 y del sistema de salud impuesto, el cual prioriza las ganancias por encima de la vida y la salud, sumado a presuntos malos manejos y a la tercerización (outsourcing)  de casi todos los servicios del hospital por medio de contratos leoninos. Aplicar la Ley 550 (“Ley de Quiebras”) o la intervención por parte del Gobierno Nacional no son soluciones válidas, sino, por el contrario, el agravamiento de la crisis del HUC. La verdadera solución es el pago de las deudas con el Hospital, la renegociación de los inequitativos contratos de tercerización, a través de los cuales los privados se enriquecen a costillas del hospital, y, a largo plazo, la derogatoria de la ley 100 y el fin de las EPS. Las EPS, el gobierno de Juan Manuel Santos, el Ministro de Salud, Alejandro Gaviria, la Gobernación de Bolívar, y los contratistas privados, someten a una asfixia presupuestal al HUC para llevarlo a la quiebra, lo cual dejaría a los estudiantes sin espacio para realizar sus prácticas académicas y a los cartageneros y bolivarenses (entre ellos, el 80% del régimen subsidiado) sin el único hospital público de tercer nivel que garantiza su vida y salud. Salvar al HUC es un deber de todos.


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miércoles, febrero 17, 2016

VENTA DE PROPILCO Y DESINTEGRACIÓN DE ECOPETROL: LA NUEVA GRAN ESTAFA DE SANTOS.

Cartagena, 17 de febrero de 2016.

Sergio Andrés Muñoz.
Observatorio Minero Energético de la Región Caribe.

Twitter: @sergioandresmn



 1.    Contexto de la situación actual.

Los precios del petróleo comenzaron a caer de forma dramática a finales de 2014. El crudo pasó de cotizarse a un promedio de US$105 dólares por barril en junio de 2014[1], a costar US$30,86 dólares el barril de WTI, y US$33,80 dólares el de Brent el 16 de febrero de 2016, que, aunque no lo parezca, representa un repunte en los precios. En medio del exceso de oferta mundial de petróleo, Colombia reporta que durante el mes de enero de 2015 produjo 982 mil barriles de petróleo al día.[2]

La situación financiera de Colombia va muy mal y tiende a empeorar. El gobierno nacional aumentó la proyección de déficit en cuenta corriente para 2016 a 6,1%. La deuda externa de Colombia, a octubre de 2015, representaba el 37,5% del PIB, según el Banco de la República. El total de la deuda externa es de US$110.423 millones de dólares. El sector público debe US$66.438 millones, y el privado, US$43.985 millones[3].

El aumento desbordado de la inflación superó al paupérrimo aumento del salario mínimo[4], siendo alimentos, transporte, y vivienda los sectores donde más aumentaron los precios[5]. Se prevé que el hueco fiscal para 2016 sea de $24,5 billones[6], y ya Mauricio Cárdenas, Ministro de Hacienda, anunció un recorte presupuestal de $6 billones de pesos.[7] Y en este escenario, la decisión del gobierno de Juan Manuel Santos es regalar los sectores estratégicos de la Nación, iniciando el año con la venta de Isagén, y anunciando la venta de Propilco, parte del Grupo Empresarial Ecopetrol.

2.    ¿Qué es Propilco?

Propilco es una empresa “dedicada a la producción y comercialización de materias primas esenciales para la industria del plástico como Polipropileno, Polietileno y Masterbatch.” [8] Es la mayor petroquímica de Colombia, el mayor proveedor de polipropileno del país, y el mayor productor de resinas de la región andina.[9] Aún así, la Junta Directiva de Ecopetrol define a Propilco como un activo no estratégico, con el objetivo de justificar su venta.

El polipropileno es un termoplástico obtenido por la polimerización del propileno, subproducto gaseoso de la refinación del petróleo, con una serie de características especiales que lo hacen fuerte, resistente, impermeable y ligero. El polietileno un plástico, el más común, que proviene de la polimerización del etileno. A su vez, el mastebatch es un sistema de coloración y aditivación de polímeros, que además del color, confiere las más avanzadas prestaciones físicas, estéticas y funcionales a distintos artículos de plástico, textiles, cables y PVC.

3.    Breve cronología de Propilco. [10]

En el año de 1989, Polipropileno del Caribe S.A., Propilco, se constituye como empresa dedicada a la producción y comercialización de polipropileno. En 1990 inicia su operación, poniendo en marcha la planta con tecnología Unipol, con una capacidad inicial de 120 mil toneladas métricas por año. En 1991 se funda Comai, empresa subsidiaria dedicada a la producción de compuestos de polipropileno, masterbatches de colores y aditivos. Para 1996 se expande la planta en 20 mil toneladas métricas por año.

En el año 2001 se inicia la operación de su segunda planta de producción de polipropileno con tecnología Novolen (planta 2), con una capacidad inicial de 180 mil toneladas métricas por año. Luego, en el 2006, se amplía la capacidad de la planta con tecnología Unipol (planta 1) en 60 mil toneladas métricas por año. En el 2007, con una inversión de US$50 millones de dólares, Propilco puso en funcionamiento un “Splitter” o  unidad de separador de propileno, con una capacidad de producción de 200 mil toneladas por año, estimando que, con una inversión adicional de US$12 millones de dólares, se aumentaría la capacidad de la torre de purificación en 330 mil toneladas para 2008.[11]

En 2008 Ecopetrol adquiere Propilco al Grupo Santodomingo, por un valor de US$690 millones de dólares. “La adquisición de Propilco es fundamental en la nueva estrategia de crecimiento de Ecopetrol que, además de contemplar la intensificación de las tareas exploratorias y de producción, busca transformar el petróleo y el gas en productos con mayor valor agregado y mejores cotizaciones como el polipropileno", señaló Ecopetrol en un comunicado. [12]

En 2009 Propilco expande la Planta 1 en 50 mil toneladas métricas por año. La capacidad de la planta alcanza 450 mil toneladas métricas por año. En 2010 se hace lo mismo con la Planta 2. Se expande en 50 mil toneladas métricas por año, alcanzando una capacidad de 500 mil toneladas métricas por año.

Propilco se convierte en Esenttia en el año 2014, definiéndose como “una empresa vital para la industria y esencial para la vida”. Integra sus productos y filiales (Comai) en tres líneas de producto que constituyen una oferta integral: Polipropileno, Polietileno y Masterbatch. [13]

Para el 2016, la Junta directiva de Ecopetrol aprobó la venta de Propilco.[14] [15]


4.    Importancia de Propilco.

Ya mencionamos que Propilco es la mayor petroquímica de Colombia, el mayor proveedor de polipropileno del país, y el mayor productor de resinas de la región andina. Los productos generados por Propilco hacen parte de la vida diaria de todos los colombianos.

Propilco presentó 376 mil toneladas en ventas en 2011[16]; 424,909 toneladas en 2013; 427,287 toneladas en 2014[17]; y 356,725 toneladas en ventas de enero a septiembre de 2015[18].  Ecopetrol reportó que, en el tercer trimestre de 2015, Propilco acumuló un patrimonio de $1,24 billones de pesos y activos por $1,8 billones de pesos. Entre enero y septiembre del año pasado, las ventas de Propilco sumaron $1,35 billones de pesos, un incremento del 11,4%, y utilidades por $95.000 millones de pesos, para un aumento anual del 102,1%[19] [20]

La deuda vigente de Propilco pasó de US$27 millones de dólares en 2014[21] a US$12 millones de dólares, a 30 de septiembre de 2015.[22]

Propilco tiene una característica adicional, es contracíclico. Esto quiere decir que la caída de los precios del petróleo no lo afecta, ya que su materia prima, el petróleo, baja de precio.

Durante el primer semestre de 2015, la fabricación de productos de plástico creció en un 4%.[23] Entre enero y mayo de 2015 las exportaciones de productos plásticos terminados presentaron un incremento de 4%, equivalente a 710 toneladas, aumentando en un 20,2% la exportación de productos plásticos a Estados Unidos, es decir 615 toneladas. [24]

El mercado de polipropilenos en Colombia aumentó en 7% en 2014, llegando a 354,116 toneladas.[25] El consumo aparente de polipropileno en Colombia creció 3% entre enero y octubre de 2015 frente al mismo periodo de 2014.

Credicorp Capital calculó y concluyó que el valor de Propilco podría estar entre $1,42 billones y $1,89 billones de pesos. [26]

5.    Propilco es Esencial.

Cuando Ecopetrol anunció la compra de Propilco en 2007, Javier Gutiérrez, en ese entonces presidente de Ecopetrol, se refirió en estos términos a la transacción: “Esta adquisición tiene un enorme valor estratégico para Ecopetrol pues se aprovecharán sinergias entre la exploración, la producción, la refinación y el resto de la cadena petroquímica”.[27] Hoy parecen haber olvidado esas palabras.

Al cambiar Propilco su  denominación a Esenttia, se define a sí mismo “vital para la industria y esencial para la vida de las personas”, definición que compartimos, motivo por el cual es esencial y vital evitar la venta de Propilco a extranjeros, y garantizar su existencia como una empresa pública, parte del Grupo Empresarial Ecopetrol. De igual forma, debemos proteger el carácter público e integral de Ecopetrol frente a la clara intención de Juan Manuel Santos, Mauricio Cárdenas y Juan Carlos Echeverry de disgregar la principal empresa estatal de los colombianos, con el objetivo de hacer fácil e imperceptible su privatización. Ya lo dijo Benjamin Franklin: "La necesidad nunca hizo buenos negocios".



[23] Acoplásticos, septiembre de 2015.
[24] El Diario Esenttia, agosto de 2015.
[25] El Diario Esenttia, abril de 2015.
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